miércoles, 3 de febrero de 2016

Eres el recuerdo que le da sentido a mis textos.
Qué pena que tengas que ser un recuerdo,
no veas como duele.
No veas como duele amarte, como duele lo que realmente te hace feliz.
Es contradictorio seguir esperando a que vuelvas.
Pero qué cojones quieres que haga si eres la luz en mis días nublados,
la calma en los días guerra.
Realmente me enfado conmigo misma, por enamorarme hasta del mínimo detalle de ti.
Y es evidente que me enamorase,
con la perfección con la que caminas hacia un lugar donde consigues que no exista lo malo,
donde solo tú sabes hacerme feliz.
Duele que alguien más se haya dado cuenta de esa perfección,
y por eso ya no estás,
y por eso escribo,
para que duela un poco menos.
Otro día que pasa y tengo que sobrevivir a la ausencia de tus besos.
Es una pena que seamos capaces de enamorarnos a cambio de un rechazo.
¿Y cómo no nos van a rechazar si somos nosotros mismos los primeros que lo hacemos?
Si no somos suficientes para nosotros mismos, jamás lo seremos para nadie.. ¿o sí?
En realidad lo que nos asusta es que alguien sea capaz de amarnos tal y como somos.
Joder, es inevitable pensar que si alguien es capaz de enamorarse de tus defectos nunca querrás que se marche.
Y ahí es cuando aparece el miedo,
ser capaz de entregarle tu corazón y que luego se marche,
 sin darse cuenta de que tendrás que seguir sobreviviendo,
no solo su ausencia,
sino a lo que eras antes del derrumbe.
En realidad no es tan difícil de explicar.
Es como si alguien tuviera la esperanza de poder vivir sin respirar,
pero eso es tan imposible como que exista la posibilidad de que sigas queriéndome.
Que cuando me vieras,
la disputa entre tu sonrisa y tus abrazos,
entre tus ojos y tus besos se acabaría,
porque lo tendría conmigo,
porque solo cuando te fueras,
segundos después,
volvería.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Nunca la oirás decir "te quiero". Lo sabes, ella no es una chica normal y corriente. Pero en cambio tiene cosas realmente bonitas. Por ejemplo, su mirada.. Sí, sus ojos color café o, si gira ligeramente la cabeza, ríe y te dice "eres idiota".. Entonces ya sabes, es tuya.
Disfruta de las pequeñas cosas, porque tal vez un día vuelvas la vista atrás y te des cuenta de que eran las cosas grandes.

-Robert Brault

sábado, 1 de diciembre de 2012

En algún momento te darás cuenta de que has echo demasiado por alguien, que el siguiente paso solo puede ser separarse. No es que estés renunciando o que no lo hayas intentado con suficientes fuerzas, es que debes entender que has sobrepasado la línea de la determinación hacia la desesperación. Lo que es verdaderamente tuyo, tarde o temprano lo será, y lo que no lo es, no importa lo mucho que te esfuerces, nunca lo será.
Tenemos la mala costumbre de querer a medias, de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca, de echar en falta a lo que amamos, y solo cuando lo perdemos es cuando lo añoramos. Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo, de no apreciar lo que en verdad importa, y solo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.

sábado, 17 de noviembre de 2012

He aprendido que los amores, pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el que quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga, no gana. Que el físico atrae, pero la personalidad enamora. Que si quieres ver a alguien, díselo, mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. Y sobretodo, he aprendido que no sirve de absolutamente nada, seguir negando lo evidente.
Parece increíble lo mucho que te puede llegar a importar alguien, ¿no es así? Como te comes la cabeza, te rayas, te deprimes, te haces mil preguntas y todas sin respuesta, porque ciertamente, nadie las puede responder. Y no poder quitártelo de la cabeza, es insoportable pero a la vez fascinante. Querer estar con esa persona en cada cosa que haces y pensar "ojalá estuviera aquí, conmigo", es querer a alguien. Tener miedo, miedo a perder a esa persona, miedo a que te la quiten. Y por mucho que intenten entender lo importante que es para ti esa persona, no lo entenderán, jamás lo harán como tú lo haces.

7.

Cierra los ojos y durante un instante piensa en lo bueno que tienes, en esas personas que hacen que tu vida tenga sentido. Piensa en lo que has vivido e imagina lo que te queda por vivir. Sonríe por ser quien eres y olvida todo lo que un día te hizo llorar. Porque no merece la pena sufrir, nadie tiene derecho a borrarte la sonrisa. Disfruta de aquellos que te quieren y te apoyan, que te abrazan cuando más lo necesitas y siempre están ahí. O allí. No importa la distancia, Importan las palabras, los hechos, los momentos vividos junto a ellos. Importa cada segundo de felicidad que te han aportado. Porque tú eres importante, único y debes aprovechar cada minuto de tu vida. Y si es junto a esas personas, solo te queda darles las gracias y sonreír.